Hubo un principio. Tú, yo, y todo por descubrir.
Incluso en lo raro del mundo, contigo me reía.
Y mi sitio favorito era hacerte reír.
Nos besábamos en mitad de la nada, y lo era todo.
En cada lugar nuevo, acababa buscándote.
Y sí… todavía.
Mírate. Mírame. Seguimos aquí.
No quiero pasar página. Quiero pasar contigo la siguiente.
Me sigues pareciendo lo más bonito de cualquier sitio.
Quiero seguir riéndome contigo así.
Quererte también en los días normales.
Ser tontos juntos, como solo nosotros sabemos.
Volver a ser tu equipo.
Y construir, poco a poco, lo que viene.
Quiero un futuro con más tardes como esta.
Y muchos más besos como este.
Contigo. Siempre hacia delante.
Y esto es solo el principio de lo que quiero contigo.
Te quiero, Mónica.